Justo antes de entrar, estuve a punto de irme, con esos dedos índice y corazón de la mano de algún inocente colocaos como si fuera una V, para formar la palabra avajo.
No dejaba de preguntarme si no estaba en Mediamarkt, por aquello de: Yo no soy tonto… igual que el anuncio de Zapatero; querían sumarse al número de talibanes ortográficos o considerarnos analfabetos a los amantes de la tecnología. Creo que éstos han caído demasiado bajo intentando llamar la atención.